En tu vida pasada fuisteArquero a caballo de Balhae
Nunca fallabas un tiro, ni siquiera al galope
Cabalgando entre los vientos helados del norte —en la frontera de Balhae, un antiguo reino de Manchuria—, tu arco nunca temblaba. Practicaste incontables veces para ese único instante: dar en el centro de la diana desde un caballo a galope tendido. Leal a tu unidad por encima de todo, siempre cabalgabas en primera línea, y tus compañeros te seguían sin dudar. Velocidad y precisión a la vez: una combinación poco común.
- Mantienes la precisión aunque todo vaya a toda velocidad
- Tu lealtad a los tuyos es a prueba de todo
- Si tienes una meta, vas directo hacia ella
Consejo para esta vida — A veces está bien cabalgar sin rumbo, sin ninguna diana a la vista.