En tu vida pasada fuisteMonje copista de la Edad Media
Copiabas a la luz de una vela sin una sola errata
En un monasterio de la Europa medieval, tu trabajo era copiar las Escrituras sobre pergamino de sol a sol. Con una concentración total, sin desviar la vista ni un segundo… y, aun así, dibujabas a escondidas garabatos absurdos en los márgenes. Donde otros solo veían una repetición interminable, tú encontrabas tu propio ritmo y tu calma. (Dato real: los manuscritos medievales están llenos de dibujitos en los márgenes, como caballeros luchando contra caracoles gigantes.)
- Cuando te concentras, el mundo desaparece
- Por fuera, calma; por dentro, pura comedia
- No dejas pasar ni el más mínimo error
Consejo para esta vida — Cierra el libro y sal a tomar el aire: el mundo no se va a derrumbar.